ESCALAR
DESLIZARSE
EMULAR
REUNIÓN
ENTRENAMIENTO
La casa del puerto ofrece cobijo y protección. A través de los agujeros y las ventanas por donde asomarse puedes observar el mundo y aún así tener un escondite debajo y en la parte de arriba. El pequeño banco invita a los vecinos a conversar. Al otro lado, el barco está listo para surcar el mundo. Desde el puesto de vigía en el balcón podrás avistar lo que sea, desde submarinos a ballenas. En el suelo, hay espacio para el camarote y una cocina, y el pequeño espacio debajo de la pared de escalada es un escondrijo para protegerse de los piratas.