EMULAR
MECERSE
Montar en una serpiente no es cosa de todos. Esta gentil serpiente ofrece un entretenido viaje a sus espaldas. Montar en ella implica poner un pie en un lado y pasar el otro por encima dejándolo descansar en el reposapiés al tiempo que adquirimos la posición correcta para no perder el equilibrio durante el trayecto. Ahora resiste las sacudidas de la serpiente.