EXPERIMENTAR
EMULAR
REUNIÓN
Se nota en seguida: El cobijo tiene la puerta abierta, los bancos y las mesas no están dentro sino fuera invitando a todos los niños a jugar - y una silla de ruedas no es un problema. Dos entradas con peldaños anchos facilitan la subida y bajada a los que todavía no saben andar bien o sólo saben gatear. Las paredes de El cobijo le dan al niño una sensación segura y al mismo tiempo hacen sombra. De todas maneras entra muchísima luz y aire por las grandes aberturas que hay por los lados, y al mismo tiempo hay una buena vista a todos lados.